Vestidos curvy para mujer: casuales, de verano, largos y cortos

La oferta de vestidos en talla curvy ha crecido y mejorado. Ya no hay que conformarse con lo que sobra de las tallas estándar ni adaptar looks que no estaban pensados para estas proporciones. Los vestidos de esta sección van desde la S hasta la XXL con eso en mente.

Los vestidos curvy casuales son los que más circulan en el día a día: un vestido suelto para el verano, un midi de punto para el otoño, un vestido estampado para el fin de semana. Son prendas que no requieren un evento especial para ponerse y que se llevan con las mismas combinaciones que cualquier otro vestido: con zapatillas, con sandalias, con deportivas. El criterio no cambia con la talla. Y el catálogo tampoco debería.

Para los meses de más calor, los vestidos curvy de verano en tejidos ligeros como la viscosa o el lino son los que mejor funcionan: caen sin marcar y no retienen el calor. Los colores claros y los estampados de flores pequeñas o de lunares son los más habituales en esta temporada, y en tallas amplias funcionan especialmente bien porque añaden ligereza visual. En invierno, los vestidos de punto curvy largo son una opción muy cómoda que no renuncia al estilo.

Lo que más diferencia el resultado en la ropa curvy es el corte. Los vestidos con escote en V alargan la figura, los de línea A dan movimiento sin marcar las caderas, y los que tienen el corte por encima o por debajo de la rodilla suelen ser los más favorecedores. El vestido corto curvy también funciona: bien elegido, con un buen calzado, queda igual de bien que en cualquier otra talla.